jueves, 30 de agosto de 2018

Productos para el lavavajillas

Pues si. También he sustituido los productos para el lavavajillas. ¿Por qué? Pues porque hay plástico y si lo puedo evitar, lo evito. Esta vez, las medidas las voy a poner por tazas pero no son tazas de té, sino tazas de medir (de las que se utilizan en repostería). Los platos me quedan limpios pero si hay algo que se resiste, lo único que tenéis que hacer, es aumentar la temperatura. No añadáis más producto. Si esto no os convence, podéis poner media pastilla de las convencionales en vez de una entera. Os lavará igual de bien los platos y así produciréis la mitad de plástico.

Receta:

- 1/2 taza de jabón casero (la receta está en el blog).
- 1/2 taza de ácido cítrico.
- 1/2 taza de bicarbonato de sodio.
- 1/2 taza de percarbonato de sodio.

Soy consciente de que es difícil encontrar estos productos sin envoltorio de plástico pero a la larga, será menos plástico que si usamos las pastillas convencionales. Además, el producto en sí es bastante más ecológico.

Se deben mezclar todos los ingredientes y envasar en un tarro hermético para que no coja humedad. Se usa una cucharada por carga.
Como abrillantador yo uso vinagre. Para mi es indispensable porque vivo en un sitio en el que el agua contiene muchísima cal. No os preocupéis por el olor porque se evapora y las cosas no quedan con olor a vinagre. De todas formas, si queréis, podéis macerar durante una semana ese vinagre con alguna otra cosa que os guste para que huela a ello (como por ejemplo, cáscara de naranja, cáscara de limón, corteza de pino, etc.).

Y eso es todo por hoy. Pasad buen fin de semana. ¡Hasta el lunes!

lunes, 27 de agosto de 2018

Pasta de dientes

¡Está es una receta casera de pasta de dientes recomendada por un dentista! Estoy muy emocionada con esta receta y, además, funciona de mil maravillas. Os dejaré también unos videos de dicho dentista que os recomiendo encarecidamente que veáis porque es muy educativo.



Y para los que se lleven las manos a la cabeza por usar bicarbonato en dientes, os dejo este otro:



A continuación os dejo escrita la receta:

- 1 cucharada de aceite de coco virgen extra.
- 1 cucharada de bicarbonato.
- 2 cápsulas de vitamina E.
-2 sobres de Stevia.
- 15-20 gotas de concentrado de menta (yo pongo unas 5 gotas de aceite esencial de menta comestible).

Se mezcla todo y ¡listo! Ya tenemos nuestra pasta de dientes sana y ecológica.

¡Nos vemos el jueves!

jueves, 23 de agosto de 2018

Jabón casero

Hoy os traigo la receta del jabón casero que hago. Lo utilizo como base para hacer muchas cosas: detergente líquido para la lavadora, lavavajillas (para lavar los platos a mano), producto para el lavavajillas, friegasuelos, etc.

Receta:

- 1000 gr. de aceite de girasol reciclado.
- 154 gr. de sosa cáustica.
- 396 gr. de agua destilada.

El procedimiento es como cualquier jabón de aceite:

- Se vierte la sosa en el agua (nunca al revés para evitar que salpique y nos queme).
- Mientras se va enfriando esta mezcla se calienta el aceita hasta alcanzar los 40ºC
- Una vez que la sosa esté a la misma temperatura, se vierte el aceite caliente en la mezcla de sosa y agua.
- Se remueve siempre en el mismo sentido hasta obtener la traza (la textura es como la de las natillas).
- Se vierte en un molde.
-Se deja secan entre 24h y 48h para que se pueda cortar bien.
- Una vez cortado, se deja saponificar unos 40 días.


Yo lo hago con aceite de girasol reciclado porque así le doy salida al aceite y contamino menos. Es cierto que este aceite no es el ideal puesto que se enrancia bastante rápido (en unos 6 meses) por lo que suelo hacer poca cantidad para gastarlo lo antes posible.

Si queréis podéis ponerle unas gotas de vitamina E y esto ayudará a conservarlo y que dure más tiempo (aproximadamente 1 año). También podéis ponerle unas gotas de aceite esencial de árbol del té porque es antibacteriano.


Lo que me gusta de este jabón es que no hace casi espuma así que es ideal para hacer detergente en polvo para la lavadora, para el lavavajillas o para hacer friegasuelos.

Espero que lo disfrutéis tanto como yo y que os animéis a reciclar aceite. ¡Pasad buen fin de semana! Hasta el lunes.

lunes, 20 de agosto de 2018

Limpieza de baño

¡Hola de nuevo! Hoy os voy a hablar de la limpieza del baño. Porque si, los productos de baño convencionales llevan muchos químicos perjudiciales para la salud y, además, están envasados en plástico. Así que si los eliminamos, será un dos en uno.

Lo cierto es que esta entrada será bastante corta porque es algo muuuuuy sencillo de hacer. Lo haremos con  bicarbonato y vinagre. Esparciremos el bicarbonato por la superficie que queramos limpiar y el vinagre lo tendremos que tener metido en un pulverizador para poder echarlo sobre el bicarbonato. Esperaremos de 5 a 10 minutos y frotaremos un poco y retiraremos bien el bicarbonato sobrante para que no deje rastros blancos. Con este proceso, desinfectaremos la superficie y eliminaremos la cal.

Si queréis podéis echarle al bicarbonato unas gotitas de algún aceite esencial para que tenga el olor que más os guste.

En cuanto al WC, lo limpio de la misma manera pero mezclando el bicarbonato con aceite esencial de árbol de té porque tiene propiedades desinfectantes y, además, lleno de alcohol el recipiente de la escobilla añadiendo unas 10-15 gotas de aceite esencial de árbol del té. ¿Para qué? Pues por dos motivos, el primero es porque así tengo la escobilla siempre desinfectada y, segundo, porque así el baño huele super bien ¡siempre!.


Y nada más que decir (por ahora al menos). ¡Hasta el jueves!

jueves, 16 de agosto de 2018

¿Qué hago con la colada?

En este post os voy a hablar de cómo hacer la colada sin utilizar productos envasados en plástico y con componentes tóxicos para nosotros.

En primer lugar, el detergente:

De momento, he hecho uno líquido pero en cuanto se me acabe, pasaré a utilizar uno en polvo porque así aguanta más tiempo y no hay que hacerlo cada poco.


Receta detergente líquido:

- 3 litros de agua.
- 40 gr. de jabón de Marsella (de Castilla o Lagarto). Estoy usando jabón de Marsella comprado hasta que se me termine de saponificar el jabón que he hecho.
- 3 cdas. de bicarbonato.

Lo primero de todo, hay que coger 2 tazas de agua (de esos 3 litros), calentarla un poco para que quede tibia y disolver en ella el bicarbonato.
A continuación, calentar el resto del agua, rallar el jabón e introducirlo en ese agua caliente poco a poco. Hervir la mezcla 5 minutos sin dejar de remover. Apagar el fuego y echar el bicarbonato previamente diluido.
Una vez fría la mezcla, la colamos para que no queden grumos.

ATENCIÓN: se debe agitar bien antes de cada uso. Usar medio vaso para una colada normal o un vaso entero si la ropa está muy sucia.


Receta detergente en polvo:

- 200 gr. de jabón casero (en su defecto, utilizar jabón de Marsella, Castilla o Lagarto).
- 150 gr. de bicarbonato.

Pulverizarlo todo con un procesador de alimentos (también se puede rallar a mano pero no quedará en formato polvo). Si se quedan trozos apelmazados significa que el jabón tiene mucha humedad por lo que habría que esparcirlo en una bandeja y dejarlo unos 2 días para que seque. Una vez seco, pulverizarlo y ¡listo!.

ATENCIÓN: usar 2 cucharadas por lavadora. Si tenéis niños o, por lo que sea, mancháis mucho la ropa, os recomiendo añadir la mitad del bicarbonato y suplir la mitad que os falta con percarbonato porque este ayudará a quitar las manchas difíciles.


Ahora bien, ¿qué utilizo como suavizante? Pues la verdad es que es algo muy sencillo. Lo que hago es echar media taza de agua en el cajetín del suavizante y añadir unas 5 gotas de aceite esencial de árbol del té. Si no os convence esta opción podéis realizar la receta de suavizante casero natural y ecológico de la que he oído hablar muy bien pero, no os puedo dar mi opinión puesto que no la he probado todavía.


Y así es como dejo mi colada limpia y con buen olor. Espero que os guste tanto como a mi. ¡Pasad buen fin de semana! Hasta el lunes :)


lunes, 13 de agosto de 2018

Primeros pasos para usar menos plástico

Como bien sabéis, no soy ninguna experta por lo que, seguramente, haya muchas más cosas que se puedan hacer y que, todavía, no se me hayan ocurrido.

Mi objetivo es utilizar la menor cantidad de plástico posible, lo que esté en mis manos, vaya. Habrá gente que pueda hacer más y gente que no pueda hacer tanto: no es lo mismo una persona que viva en una gran ciudad con un montón de posibilidades a su alrededor que, una persona que viva en un pueblecito enano perdido en medio del monte.

Voy a ir al grano. Voy a hacer, a continuación, una lista de todo lo que se me ha ocurrido. Si se os ocurre algo más, ponédmelo en los comentarios y os estaré muy agradecida :)

1- Utilizar bosas de tela o, si no me es posible, bolsas reutilizables (de esas que aguantan un montón, tipo las de Mercadona).

               La verdad es que este punto lo llevo haciendo años. No porque fuera consciente del daño que hace el plástico, sino porque no sabía qué hacer con tantas bolsas de plástico y me agobiaba llenar la bolsa de basura con un montón de bolsas.

2- No comprar fruta y verdura envasada en plástico y, además, no utilizar las bolsas de plástico que da el supermercado para meterla y pesarla. En cambio, llevar mis propias bolsas de tela (aun no se muy bien como hacerlo porque las bolsas de tela pesan bastante más que las de plástico) para pasar las piezas pequeñas y, las piezas grandes, tipo melón, no meterlas en bolsa (esto último siempre lo hice así).

3- Comprar a granel todo lo que pueda y llevar mis propios tarros para no utilizar plástico.

4- No usar cepillos de tiendes desechables de plástico y sustituirlos por los de bambú.

              En este caso yo utilizo cepillo eléctrico y tengo que investigar un poco más porque los cabezales son de plástico... Pero si es cierto que compraba cepillos de dientes desechables de plástico para cuando me voy de viaje y ya no lo haré.

5- Comprar champús que no tengan envase plástico o hacer champú casero.

              El último champú que me compré fue de Freshly Cosmetics y el envase es de aluminio, así que por ese lado bien pero, si que es verdad que tiene el dosificador de plástico. Así que cuando se me termine, compraré champú solido (concretamente, alguno de Bara Cosmetics porque no tienen ningún tóxico).

6- No comprar gel que venga envasado en botella de plástico.

             Gel líquido sin envase de plástico no he encontrado, por lo que desde que se me acabó el gel que tenía, pase a usar pastilla de jabón.

7- No comprar agua ni ninguna otra bebida en botella de plástico.

             No compro nada que no sea agua así que he dejado de comprar agua embotellada y me he comprado una botella de acero inoxidable para poder llevarme el agua desde casa. Tampoco es que antes comprara mucha agua embotellada pero si que las compraba cuando necesitaba reemplazar mi botella porque ya olía mal.

8- No comprar ningún producto de limpieza convencional.

              Esto tiene doble sentido: por un lado el plástico y, por otro, los tóxicos. Ya se me han  acabado algunos productos y los he sustituido por métodos más ecológicos (de esto ya os hablaré en otra entrada) y, los demás, los seguiré usando hasta terminarlos y, también los sustituiré.
         

Y de momento esto es todo. Estuve pensando en qué hacer con el envoltorio de plásticos del papel higiénico pero de momento no he encontrado alternativa. También he estado dándole vueltas a los bolis pero tampoco se me ha ocurrido nada. Y tampoco es que utilice muchas más cosas de plástico (creo, al menos no se me ocurre nada más).


Hasta aquí la entrada de hoy, ¡hasta el jueves!

jueves, 9 de agosto de 2018

Menstruación sostenible

¿Menstruación sostenible? ¿Qué dices Anna? ¡Si es algo natural! ¿Cómo no va a ser sostenible?
La respuesta es simple: una mujer, a lo largo de su vida fértil, utilizará entre 13 000 y 14 000 compresas o tampones. Teniendo en cuenta que en España somos unas 520 000 mujeres fértiles (se tiene en cuenta mujeres entre 15 y 44 años, por lo que en realidad somos más), desecharemos aproximadamente 7 280 000 000 de compresas y tampones... No solo tenemos que tener en cuenta el producto en sí, sino todos los productos tóxicos que si utilizan para elaborarlos, los envoltorios, los aplicadores, etc. Así que si, podemos afirmar que tener la regla y usar productos "convencionales" no es nada sostenible. A la industria le merece muchísimo la pena porque les damos mucho dinero así que no se molestan en enseñarnos alternativas más sostenibles y mejores para nuestro cuerpo, salud y medio ambiente.

Así que aquí estoy yo, intentando aportar mi granito de arena. Voy a ir al grano: os voy a hablar de la copa menstrual, de las compresas de algodón reutilizables y de las bragas menstruales. 

¿Qué es la copa menstrual?

La copa menstrual, como su propio nombre indica, es una copa para la menstruación. Se trata de una copita de silicona de grado médico, que se introduce en la vagina para que recoja nuestro flujo menstrual. Aunque parezca una novedad, no lo es. ¡Se inventó en 1930! Pero como bien he dicho antes, su comercialización no interesa a nivel económico (para las empresas de compresas y tampones, claro). No os voy a hablar de marcas porque hay muchísimas y, además, que una marca me vaya bien a mi, no significa que os vaya bien a vosotras. Os voy a decir cómo se utiliza y todos los problemas que he tenido yo para hacerme a ella. Los beneficios creo que son más que obvios y, además, los encontraréis por todas partes en internet. En cambio, no he encontrado casi nada de información para poder solucionar todos los percances que he tenido, así que espero que esto os sirva de ayuda.
Normalmente, las marcas diferencian dos tipos de copa: una para mujeres de menos de 30 años que no han tenido partos vaginales y, otra para mujeres de más de 30 años o que hayan tenido partos vaginales. Según mi punto de vista esto es un GRAN error. ¡Nadie habla del cérvix!

¿Qué es el cérvix? El cérvix, básicamente, es el cuello del útero. Y os preguntaréis qué tiene que ver el cérvix en todo esto. Pues bien, el cérvix suele descender durante la menstruación por lo que influye mucho a la hora de ponerte una copa. Además, la menstruación sale a través de su orificio. Os pongo una foto del cérvix en el momento de la ovulación (que es cuando su orificio se dilata un poco): 

(esta foto pertenece a www.babymed.com)

Dependiendo de si vuestro cérvix es bajo, medio o alto, os vendrá mejor una copa u otra. Con esto no me refiero a la anchura de la copa (las paredes vaginales sujetarán la copa, salvo que tengáis un suelo pélvico muy flojo que, en tal caso, os recomiendo fortalecerlo) sino más bien, a la longitud de la misma. Bien es cierto que, una vez os hayáis acostumbrado a la copa, os resultará más fácil ponerla y lo conseguiréis con casi cualquiera.
¿Cómo se mide el cérvix? El mejor momento para saber dónde está es el segundo día de regla. Ponte de cunclillas e introduce en tu vagina el dedo corazón. Tarde o temprano te toparas con algo de textura similar al glande del pene (algunos lo comparan con la punta de la nariz). Si has introducido menos de una falange, tienes el cérvix muy bajo; si has introducido una falange, significa que tienes el cérvix bajo; si has introducido dos falanges, tienes el cérvix medio; si has introducido tres falanges, tienes el cérvix alto y, si no te has topado con nada a pesar de haber introducido las tres falanges, significa que tienes el cérvix muy alto. Sabiendo a qué altura está, sabrás los centímetros aproximados de la copa que debes usar.
Si tienes el cérvix alto o muy alto, todas las copas te irán bien así que no te comas mucho la cabeza y escoge la que más te guste. Si, como yo, tienes el cérvix más bien bajo, escoge una copa que sea corta y es muy importante que, al introducirla, te asegures de que el cérvix se haya quedado dentro de la copa porque si la copa queda al lado, mancharás. Es mucho más simple de lo que parece: introduce tu dedo y mira a ver hacia dónde está orientado tu cérvix, coloca la copa y listo. Para introducirla, existen muchas maneras de doblarla así que escoge la que más te guste. Y, una vez que creas que la tienes bien puesta, mete de nuevo tu dedo y rodéala para asegurarte de que el cérvix no queda fuera. Sabiendo esto, no tendrás que batallar con la copa y no tendrás pérdidas. Como todo, es cogerle el truco. 

Podéis mantenerla dentro hasta 12 horas, luego la sacáis, le dais un agua y os la podéis volver a poner. Tendréis que hervirla al principio y al final de cada regla para mantenerla higienizada y, si la cuidáis bien, os durará hasta 10 años.

Sabiendo todo esto (creo que no se me olvida nada) acertaréis con vuestra copa a la primera y no tendréis que comprar 20 diferentes para encontrar la que os viene bien

¿Qué son las compresas reutilizables?

En esta explicación no me voy a enrollar tanto. No hay mucho que decir. Son compresas hechas de algodón y tela que se pueden lavar después de cada uso. Al ser más naturales y no llevar productos químicos, no crea picores ni nada por el estilo. Si se cuidan bien pueden durar hasta 3 años. 

¿Qué son las bragas menstruales?

Personalmente, ¡las bragas menstruales me parecen un inventazo! Son bragas que, en la zona que se suele manchar, llevan un recubrimiento como el de las compresas reutilizables. No os preocupéis, la sangre no traspasa y son muy cómodas. A mi me gustan sobre todo para utilizar por la noche y en los días que solo mancho un poco.



Y hasta aquí el post de hoy. Espero que os haya resultado útil e interesante. Nos vemos el lunes. ¡Buen fin de semana!


miércoles, 8 de agosto de 2018

Primeros descubrimientos

¡Hola de nuevo!

Lo que más me urge encontrar es un cacao para los labios porque lo utilizo a todas horas. Hace más de 10 años que empecé a usar una vaselina y me di cuenta que, al usarla, ya no me salía herpes labiales. Era dejarla y me salía otra vez. Así que la usaba a todas horas.

Un día, hace unos meses, viendo un vídeo de YouTube sobre ácido hialurónico comprendí que lo que me pasaba era que tenía los labios super deshidratados por lo que busqué una vaselina con ácido hialurónico para ver si me ayudaba. Me ayudó y conseguí no tener que estar echándome vaselina cada dos minutos (literalmente). Parece exagerado, pero quien me conozca, lo corroborará. 

Ahora, con mi descubrimiento de "Ingred" me he dado cuenta de que ambas vaselinas son bastante tóxicas y es algo que me ha alarmado bastante porque son muchos años echándomelas constantemente en los labios.

Buscando una alternativa por internet fui a topar con un canal de YouTube llamado "beGaia" (que por cierto, me encanta) y ella ha compartido una receta de "vaselina" más natural y, además, es muy fácil de hacer. Cuando la haga, compartiré con vosotros qué tal me ha ido. Hasta entonces, seguiré investigando sobre otros productos y, por supuesto, lo compartiré con vosotros.

A continuación, os dejo su video y un poco más abajo, la receta escrita :)




RECETA:

- 40 gr. de aceite vegetal (por ejemplo, aceite de coco).
- 10 gr. de cera de abeja o, como opción vegana: 5 gr. de cera de candelilla, 5 gr. de cera de carnauba o 10 gr. de cera de soja.
- 2 cdas. de aceite esencial de rosa mosqueta (aseguraos de que sea 100% aceite esencial, que muchas marcas meten otras cosas).

¡Espero que os haya gustado! No olvidéis compartir en comentarios vuestra experiencia. Por cierto, a partir de ahora publicaré los lunes y los jueves. Así que: ¡hasta mañana!


martes, 7 de agosto de 2018

Primer contacto

Hace unos días, por casualidades de la vida (aunque en el fondo creo que las casualidades no existen, pero esto es otro tema) llegó a mis manos una app llamada "Ingred".

Resumiendo un poco, "Ingred" es una app con la que puedes hacerle una foto a la lista de ingredientes de un producto y, ella los analiza y te dice cuáles son perjudiciales explicándote el porqué. Esto último, para mí, es muy importante porque soy una persona muy curiosa que busca siempre la lógica de las cosas y, necesito siempre saber el porqué de todo.
Gracias a esta app, he escaneado las etiquetas de todos los productos que utilizo y, para mi sorpresa, TODOS ellos tienen ingredientes nocivos para mi salud. Esto me ha escandalizado un poco y es lo que me ha llevado a decidirme por un uso más consciente.

Como es lógico, o al menos lógico para mí, voy a terminar de gastar los productos que tengo comprados e investigar sobre posibles alternativas. Por supuesto, compartiré con vosotros todo lo que vaya averiguando.

¡Hasta mañana!

lunes, 6 de agosto de 2018

Presentaciones

Querido lector:

Me llamo Anna, tengo 28 años y, como bien dice el título de mi blog, estoy en busca de una vida sostenible. Te preguntarás qué quiero decir con eso de "vida sostenible".

Pues bien, soy vegetariana desde hace 4 años y vegana desde hace 2. Y, al igual que abrí mis ojos de un día para otro con respecto a mi alimentación, me acaba de pasar lo mismo respecto a los productos que uso. Me he dado cuenta de lo perjudicial que es usar tanto plástico y tantos químicos. En cierta manera, siempre supe que lo hacía, pero no era realmente consciente de ello. Sé que suena algo absurdo pero muchas veces vivimos con una venda en los ojos. Y de repente, llega el día en que se nos cae (o no).

Afortunadamente, ese día (para mi) acaba de llegar.