¿Menstruación sostenible? ¿Qué dices Anna? ¡Si es algo natural! ¿Cómo no va a ser sostenible?
La respuesta es simple: una mujer, a lo largo de su vida fértil, utilizará entre 13 000 y 14 000 compresas o tampones. Teniendo en cuenta que en España somos unas 520 000 mujeres fértiles (se tiene en cuenta mujeres entre 15 y 44 años, por lo que en realidad somos más), desecharemos aproximadamente 7 280 000 000 de compresas y tampones... No solo tenemos que tener en cuenta el producto en sí, sino todos los productos tóxicos que si utilizan para elaborarlos, los envoltorios, los aplicadores, etc. Así que si, podemos afirmar que tener la regla y usar productos "convencionales" no es nada sostenible. A la industria le merece muchísimo la pena porque les damos mucho dinero así que no se molestan en enseñarnos alternativas más sostenibles y mejores para nuestro cuerpo, salud y medio ambiente.
Así que aquí estoy yo, intentando aportar mi granito de arena. Voy a ir al grano: os voy a hablar de la copa menstrual, de las compresas de algodón reutilizables y de las bragas menstruales.
¿Qué es la copa menstrual?
La copa menstrual, como su propio nombre indica, es una copa para la menstruación. Se trata de una copita de silicona de grado médico, que se introduce en la vagina para que recoja nuestro flujo menstrual. Aunque parezca una novedad, no lo es. ¡Se inventó en 1930! Pero como bien he dicho antes, su comercialización no interesa a nivel económico (para las empresas de compresas y tampones, claro). No os voy a hablar de marcas porque hay muchísimas y, además, que una marca me vaya bien a mi, no significa que os vaya bien a vosotras. Os voy a decir cómo se utiliza y todos los problemas que he tenido yo para hacerme a ella. Los beneficios creo que son más que obvios y, además, los encontraréis por todas partes en internet. En cambio, no he encontrado casi nada de información para poder solucionar todos los percances que he tenido, así que espero que esto os sirva de ayuda.
Normalmente, las marcas diferencian dos tipos de copa: una para mujeres de menos de 30 años que no han tenido partos vaginales y, otra para mujeres de más de 30 años o que hayan tenido partos vaginales. Según mi punto de vista esto es un GRAN error. ¡Nadie habla del cérvix!
¿Qué es el cérvix? El cérvix, básicamente, es el cuello del útero. Y os preguntaréis qué tiene que ver el cérvix en todo esto. Pues bien, el cérvix suele descender durante la menstruación por lo que influye mucho a la hora de ponerte una copa. Además, la menstruación sale a través de su orificio. Os pongo una foto del cérvix en el momento de la ovulación (que es cuando su orificio se dilata un poco):
Dependiendo de si vuestro cérvix es bajo, medio o alto, os vendrá mejor una copa u otra. Con esto no me refiero a la anchura de la copa (las paredes vaginales sujetarán la copa, salvo que tengáis un suelo pélvico muy flojo que, en tal caso, os recomiendo fortalecerlo) sino más bien, a la longitud de la misma. Bien es cierto que, una vez os hayáis acostumbrado a la copa, os resultará más fácil ponerla y lo conseguiréis con casi cualquiera.
¿Cómo se mide el cérvix? El mejor momento para saber dónde está es el segundo día de regla. Ponte de cunclillas e introduce en tu vagina el dedo corazón. Tarde o temprano te toparas con algo de textura similar al glande del pene (algunos lo comparan con la punta de la nariz). Si has introducido menos de una falange, tienes el cérvix muy bajo; si has introducido una falange, significa que tienes el cérvix bajo; si has introducido dos falanges, tienes el cérvix medio; si has introducido tres falanges, tienes el cérvix alto y, si no te has topado con nada a pesar de haber introducido las tres falanges, significa que tienes el cérvix muy alto. Sabiendo a qué altura está, sabrás los centímetros aproximados de la copa que debes usar.
Si tienes el cérvix alto o muy alto, todas las copas te irán bien así que no te comas mucho la cabeza y escoge la que más te guste. Si, como yo, tienes el cérvix más bien bajo, escoge una copa que sea corta y es muy importante que, al introducirla, te asegures de que el cérvix se haya quedado dentro de la copa porque si la copa queda al lado, mancharás. Es mucho más simple de lo que parece: introduce tu dedo y mira a ver hacia dónde está orientado tu cérvix, coloca la copa y listo. Para introducirla, existen muchas maneras de doblarla así que escoge la que más te guste. Y, una vez que creas que la tienes bien puesta, mete de nuevo tu dedo y rodéala para asegurarte de que el cérvix no queda fuera. Sabiendo esto, no tendrás que batallar con la copa y no tendrás pérdidas. Como todo, es cogerle el truco.
Podéis mantenerla dentro hasta 12 horas, luego la sacáis, le dais un agua y os la podéis volver a poner. Tendréis que hervirla al principio y al final de cada regla para mantenerla higienizada y, si la cuidáis bien, os durará hasta 10 años.
Sabiendo todo esto (creo que no se me olvida nada) acertaréis con vuestra copa a la primera y no tendréis que comprar 20 diferentes para encontrar la que os viene bien
¿Qué son las compresas reutilizables?
En esta explicación no me voy a enrollar tanto. No hay mucho que decir. Son compresas hechas de algodón y tela que se pueden lavar después de cada uso. Al ser más naturales y no llevar productos químicos, no crea picores ni nada por el estilo. Si se cuidan bien pueden durar hasta 3 años.
¿Qué son las bragas menstruales?
Personalmente, ¡las bragas menstruales me parecen un inventazo! Son bragas que, en la zona que se suele manchar, llevan un recubrimiento como el de las compresas reutilizables. No os preocupéis, la sangre no traspasa y son muy cómodas. A mi me gustan sobre todo para utilizar por la noche y en los días que solo mancho un poco.
Y hasta aquí el post de hoy. Espero que os haya resultado útil e interesante. Nos vemos el lunes. ¡Buen fin de semana!

No hay comentarios:
Publicar un comentario